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La tipografía es el oficio que trata el tema de las letras, números y símbolos de un texto impreso (ya sea sobre un medio físico o electromagnético), tales como su diseño, su forma, su tamaño y las relaciones visuales que se establecen entre ellos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Familias Tipográficas

Romanas


Formado por fuentes que muestran influencias de la escritura manual, en concreto de la caligrafía humanista del s. XV, y también de la tradición lapidaria romana, donde los pies de las letras se tallaban para evitar que la piedra saltase en la totalidad de los ángulos cuando no se deseaba.

Las fuentes Romanas son regulares, tienen una gran armonía de proporciones, presentan un fuerte contraste entre elementos rectos y curvos y sus remates les proporcionan un alto grado de legibilidad.  


Las Romanas se dividen cinco grupos fundamentales:

Antiguas: también llamadas Garaldas (por Garamond), aparecen a fines del siglo XVI en Francia, a partir de los grabados de Grifo para Aldo Manuzio. Se caracterizan por la desigualdad de espesor en el asta dentro de una misma letra, por la modulación de la misma y por la forma triangular y cóncava del remate, con discretas puntas cuadradas. Su contraste es sutil, su modulación pronunciada, cercana a la caligrafía, y su trazo presenta un mediano contraste entre finos y gruesos. Entre ellas destacan las fuentes Garamond, Caslon, Century Oldstyle, Goudy, Times New Roman y Palatino.

De Transición: se manifiestan en el siglo XVIII y muestran la transición entre los tipos romanos antiguos y los modernos, con marcada tendencia a modular más las astas y a contrastarlas con los remates, que dejan la forma triangular para adoptar la cóncava o la horizontal, presentando una gran variación entre trazos. Esta evolución se verificó, principalmente, a finales del siglo XVII y hasta mediados del XVIII, por obra de Grandjean, Fournier y Baskerville. Ejemplos de este grupo son las fuentes Baskerville y Caledonia.

Modernas: aparecen a mediados del siglo XVIII, creadas por Didot, reflejando las mejoras de la imprenta. Su característica principal es el acentuado y abrupto contraste de trazos y remates rectos, lo que origina fuentes elegantes a la vez que frías. Sus caracteres son rígidos y armoniosos, con remates finos y rectos, siempre del mismo grueso, con el asta muy contrastada y con una marcada y rígida modulación vertical. Resultan imponentes a cuerpos grandes, pero acusan cierta falta de legibilidad al romperse los ojos del carácter, al componerse a cuerpos pequeños y en bloques de texto corrido. Ejemplos destacables podrían ser Firmin Didot, Bodoni, Fenice y Modern Nº 20.

Mecanos: son un grupo aislado que no guarda ninguna semejanza constructiva con el resto de los tipos romanos con remate, tan solo el hecho de poseer asiento sus caracteres. No tienen modulación ni contraste. Entre sus fuentes podemos destacar Lubalin y Stymie.

Incisas: otro grupo aislado dentro de las romanas, al igual que las mecanos, son letras en la tradición romana más antigua, ligeramente contrastadas y de rasgo adelgazado ahusado. No se puede hablar de remates, pero sus pies abocinados sugieren, tal como ocurre con las serif, una línea imaginaria de lectura. Su ojo grande y sus ascendentes y descendentes finos, hacen de él un tipo que, aunque es extremadamente difícil de digitalizar, es muy legible a cualquier cuerpo. A pequeña escala, puede confundir y parecer de palo seco al perderse la gracia de su rasgo. Como ejemplos podemos citar las fuentes Alinea y Baltra.

Palo Seco

Las fuentes Palo Seco se caracterizan por reducir los caracteres a su esquema esencial. Las mayúsculas se vuelven a las formas fenicias y griegas y las minúsculas están conformadas a base de líneas rectas y círculos unidos, reflejando la época en la que nacen, la industrialización y el funcionalismo.



También denominadas Góticas, Egipcias, Sans Serif o Grotescas, de dividen en dos grupos principales:

Lineales: formadas por tipos de un grosor de trazo uniforme, sin contraste ni modulación, siendo su esencia geométrica. Admiten familias larguísimas, con numerosas variantes, aunque su legibilidad suele ser mala en texto corrido. Ejemplos de este tipo serían Futura, Avant Garde, Eras, Helvética, Kabel y Univers.

Grotescas: caracterizadas porque el grosor del trazo y el contraste son poco perceptibles y por ser muy legibles en texto corrido. La principal fuente de este tipo es Gill Sans.

Rotuladas

Las fuentes rotuladas advierten más o menos claramente el instrumento y la mano que los creó, y la tradición caligráfica o cursiva en la que se inspiró el creador debido a que se nota normalmente.


Existen tres grupos principales de fuentes rotuladas:

Caligráficas: aglutina familias generadas con las influencias más diversas (rústica romana, minúscula carolingia, letra inglesa, caracteres unciales y semiunciales), basadas todas ellas en la mano que las creó. Con el tiempo la escritura caligráfica se hizo cada vez más decorativa. En la actualidad se utiliza en invitaciones a ceremonias o determinados acontecimientos. Como ejemplos de este tipo podemos citar las fuentes American Uncial, Commercial Script, Cancelleresca Seript, Bible Seript Flourishes, Zapf Chancery, Young Baroque.

Góticas: de estructura densa, composición apretada y verticalidad acentuada, manchan extraordinariamente la página. Además, no existe conexión entre letras, lo que acentúa más su ilegibilidad. Ejemplos de este tipo son Fraktur, Old English, Koch Fraktur, Wedding Text, Forte Grotisch.

Cursivas: suelen reproducir escrituras de mano informales, más o menos libres. Estuvieron muy de moda en los años 50 y 60, y actualmente se detecta cierto resurgimiento. Ejemplos: Brush, Kauffman, Balloon, Mistral, Murray Hill, Chalk Line y Freestyle Script.

Manuscritas o Script

Las fuentes manuscritas o script parecen cursivas o de caligrafía. En el diseño de una presentación digital, estas fuentes se reservan para acentuar el título principal, o la firma del autor, pues los trazos más finos pueden desaparecer por completo o parcial, comprometiendo la legibilidad.

La tipografía manuscrita se subdivide en: Brush, caligráfica, canciller, casual, formal, semi-formal, gráfico y monolínea, aunque también podría entrarse aquí el grafiti. Entre los ejemplos encontramos: Aelfa, Belphebe, Brush, Edwardian Script, English, Killigraphy, Medieval Victoriana y Vivaldi.

                                       


Ornamentales o Decorativas

Estas fuentes no fueron concebidas como tipos de texto, sino para un uso esporádico y aislado.

                                                     

Existen numerosas variaciones, pero podemos distinguir dos grupos principales:

Fantasía: similares en cierto modo a las letras capitulares iluminadas medievales, resultan por lo general poco legibles, por lo que no se adecuan en la composición de texto y su utilización se circunscribe a titulares cortos. Ejemplos de este tipo son las fuentes Bombere, Block-Up, Buster, Croissant, Neon y Shatter.

Época: pretenden sugerir una época, una moda o una cultura, procediendo de movimientos como la Bauhaus o el Art Decó. Anteponen la función a lo formal, con trazos sencillos y equilibrados, casi siempre uniformes. Muy utilizados en la realización de rótulos de señalización de edificios y anuncios exteriores de tiendas. Ejemplos de este grupo son Futura, Kabel, Caslon Antique, Broadway, Peignot, Cabarga Cursiva, Data 70, LCD, Gallia.

domingo, 10 de marzo de 2013

Anatomía Tipográfica



ESTRUCTURA 

El vocabulario usado para la descripción de las diferentes partes de una letra, se compone de una serie de términos acuñados desde hace mucho tiempo y que se asemejan a los usados para describir las partes de nuestro cuerpo. Así las letras tienen brazos, piernas, ojos, y otras partes como cola y asta

ÁPICE Unión de dos astas en la parte superior de la letra. 

APÓFIGE Pequeño trazo curvo que enlaza el asta vertical con los terminales o remates. 
ASTA Rasgo principal de la letra que define su forma esencial. Sin ella, la letra no existiría. 
ASTA ASCENDENTE Asta de la letra que sobresale por encima de la altura de la X (ojo medio). 
ASTA DESCENDENTE Asta de la letra que queda por debajo de la línea de base. 
ASTA ONDULADA O ESPINA Rasgo principal de la S o la s. 
PERFIL, FILETE O BARRA Línea horizontal entre verticales, diagonales o curvas. 
BRAZO Trazo horizontal o diagonal que surge de un asta vertical. 
BUCLE O PANZA Trazo curvo que encierra una contraforma. 
COLA Prolongación inferior de algunos rasgos. 
CONTRAFORMA O CONTRAPUNZÓN Espacio interno de una letra total o parcialmente encerrado. 
CRUZ O TRAVESAÑO Trazo horizontal que cruza por algún punto del asta principal. 
CUELLO Trazo que une la cabeza con la cola de la g. 
ESPOLÓN Extensión que articula la unión de un trazo curvo con otro recto. 
GOTA, LÁGRIMA O BOTÓN Final de un trazo que no termina en una gracia o remate, sino con una forma redondeada. 
HOMBRO O ARCO Trazo curvo que sale del asta principal de algunas letras sin acabar cerrándose. 
LAZO Trazo que une la curva con el asta principal. 
OJAL Bucle creado en el descendente de la g de caja baja.

OREJA Pequeño trazo situado en la cabeza de la g de caja baja. 
PATA Trazo diagonal que sirve de apoyo a algunas letras. También se puede llamar cola. 
SERIF, REMATE O GRACIA Trazo terminal de un asta, brazo o cola. Es un resalte ornamental que no es indispensable para la definición del carácter, habiendo alfabetos que carecen de ellos (sans serif). 
UÑA O GANCHO Final de un trazo que no termina en remate, sino con una pequeña proyección de un trazo.
VÉRTICE Punto exterior de encuentro entre dos trazos en la parte inferior de la letra. 



La Tipografía y sus Orígenes



La tipografía tiene muy antiguos orígenes, que están relacionados con la caligrafía y los manuscritos, que ya eran usados antes del año 2500 A.C. Durante toda la edad media la "industria editorial" se centraba en los monasterios donde los libros eran copiados a mano por monjes especializados, llamados copistas; esta labor se hacia en el scriptorium, el donde se copiaban los textos.

Posteriormente con el invento de la imprenta, en la época del renacimiento, la tipografía tomo una especial relevancia. En esta época Johanes Gutembreg imprimió su biblia de 42 líneas utilizando sin embargo, caracteres del periodo gótico.

Ya hacia el año de 1500 D.C. la imprenta se había difundido de forma exponencial, la técnica había tenido tanta difusión que en Europa ya existían alrededor de 1100 imprentas instaladas y en funcionamiento.

Este auge de los tipos móviles, permitió un gran desarrollo a la producción de materiales impresos los cuales utilizaban tipografías como la minúscula carolingia y a las mayúsculas cuadradas romanas; adaptadas de los caracteres e inscripciones encontrados en las ruinas del imperio romano.

Estas fueron entre otras, las primeras tipografías romanas, clásicas o con serifa. Llamamos serifas a las pequeñas extensiones o adornos que pueden llevar los caracteres tipográficos. La primera tipografía con serifas apareció en el año de 1465, posteriormente se estilizaron sus líneas y se dio origen a la llamada bastardilla, similar a los que actualmente conocemos como itálica.

La familia tipográfica, en tipografía, es un conjunto de tipos basado en una misma fuente, con algunas variaciones, tales, como por ejemplo, en el grosor y anchura, pero manteniendo características comunes. Los miembros que integran una familia se parecen entre sí pero tienen rasgos propios.

Tipos/Gráficos