Romanas
Formado por fuentes que muestran
influencias de la escritura manual, en concreto de la caligrafía humanista del
s. XV, y también de la tradición lapidaria romana, donde los pies de las letras
se tallaban para evitar que la piedra saltase en la totalidad de los ángulos
cuando no se deseaba.
Las fuentes Romanas son
regulares, tienen una gran armonía de proporciones, presentan un fuerte
contraste entre elementos rectos y curvos y sus remates les proporcionan un
alto grado de legibilidad.
Las Romanas se dividen cinco
grupos fundamentales:
Antiguas: también llamadas Garaldas (por Garamond), aparecen a
fines del siglo XVI en Francia, a partir de los grabados de Grifo para Aldo
Manuzio. Se caracterizan por la desigualdad de espesor en el asta dentro de una
misma letra, por la modulación de la misma y por la forma triangular y cóncava
del remate, con discretas puntas cuadradas. Su contraste es sutil, su
modulación pronunciada, cercana a la caligrafía, y su trazo presenta un mediano
contraste entre finos y gruesos. Entre ellas destacan las fuentes Garamond,
Caslon, Century Oldstyle, Goudy, Times New Roman y Palatino.
De Transición: se manifiestan en el siglo XVIII y muestran la
transición entre los tipos romanos antiguos y los modernos, con marcada
tendencia a modular más las astas y a contrastarlas con los remates, que dejan
la forma triangular para adoptar la cóncava o la horizontal, presentando una
gran variación entre trazos. Esta evolución se verificó, principalmente, a
finales del siglo XVII y hasta mediados del XVIII, por obra de Grandjean,
Fournier y Baskerville. Ejemplos de este grupo son las fuentes Baskerville y
Caledonia.
Modernas: aparecen a mediados del siglo XVIII, creadas por Didot,
reflejando las mejoras de la imprenta. Su característica principal es el
acentuado y abrupto contraste de trazos y remates rectos, lo que origina fuentes
elegantes a la vez que frías. Sus caracteres son rígidos y armoniosos, con
remates finos y rectos, siempre del mismo grueso, con el asta muy contrastada y
con una marcada y rígida modulación vertical. Resultan imponentes a cuerpos
grandes, pero acusan cierta falta de legibilidad al romperse los ojos del
carácter, al componerse a cuerpos pequeños y en bloques de texto corrido.
Ejemplos destacables podrían ser Firmin Didot, Bodoni, Fenice y Modern Nº 20.
Mecanos: son un grupo aislado que no guarda ninguna semejanza
constructiva con el resto de los tipos romanos con remate, tan solo el hecho de
poseer asiento sus caracteres. No tienen modulación ni contraste. Entre sus
fuentes podemos destacar Lubalin y Stymie.
Incisas: otro grupo aislado dentro de las romanas, al igual que las
mecanos, son letras en la tradición romana más antigua, ligeramente
contrastadas y de rasgo adelgazado ahusado. No se puede hablar de remates, pero
sus pies abocinados sugieren, tal como ocurre con las serif, una línea
imaginaria de lectura. Su ojo grande y sus ascendentes y descendentes finos,
hacen de él un tipo que, aunque es extremadamente difícil de digitalizar, es
muy legible a cualquier cuerpo. A pequeña escala, puede confundir y parecer de
palo seco al perderse la gracia de su rasgo. Como ejemplos podemos citar las
fuentes Alinea y Baltra.
Palo Seco
Las fuentes Palo Seco se
caracterizan por reducir los caracteres a su esquema esencial. Las mayúsculas
se vuelven a las formas fenicias y griegas y las minúsculas están conformadas a
base de líneas rectas y círculos unidos, reflejando la época en la que nacen,
la industrialización y el funcionalismo.
También denominadas Góticas,
Egipcias, Sans Serif o Grotescas, de dividen en dos grupos principales:
Lineales: formadas por tipos de un grosor de trazo uniforme, sin
contraste ni modulación, siendo su esencia geométrica. Admiten familias
larguísimas, con numerosas variantes, aunque su legibilidad suele ser mala en
texto corrido. Ejemplos de este tipo serían Futura, Avant Garde, Eras,
Helvética, Kabel y Univers.
Grotescas: caracterizadas porque el grosor del trazo y el contraste
son poco perceptibles y por ser muy legibles en texto corrido. La principal
fuente de este tipo es Gill Sans.
Rotuladas
Las fuentes rotuladas advierten
más o menos claramente el instrumento y la mano que los creó, y la tradición
caligráfica o cursiva en la que se inspiró el creador debido a que se nota
normalmente.
Existen tres grupos principales
de fuentes rotuladas:
Caligráficas: aglutina familias generadas con las influencias más
diversas (rústica romana, minúscula carolingia, letra inglesa, caracteres
unciales y semiunciales), basadas todas ellas en la mano que las creó. Con el
tiempo la escritura caligráfica se hizo cada vez más decorativa. En la
actualidad se utiliza en invitaciones a ceremonias o determinados
acontecimientos. Como ejemplos de este tipo podemos citar las fuentes American
Uncial, Commercial Script, Cancelleresca Seript, Bible Seript Flourishes, Zapf
Chancery, Young Baroque.
Góticas: de estructura densa, composición apretada y verticalidad
acentuada, manchan extraordinariamente la página. Además, no existe conexión
entre letras, lo que acentúa más su ilegibilidad. Ejemplos de este tipo son Fraktur, Old English,
Koch Fraktur, Wedding Text, Forte Grotisch.
Cursivas: suelen reproducir escrituras de mano informales, más o
menos libres. Estuvieron muy de moda en los años 50 y 60, y actualmente se detecta
cierto resurgimiento. Ejemplos:
Brush, Kauffman, Balloon, Mistral, Murray Hill, Chalk Line y Freestyle Script.
Manuscritas o Script
Las fuentes manuscritas o script
parecen cursivas o de caligrafía. En el diseño de una presentación digital,
estas fuentes se reservan para acentuar el título principal, o la firma del
autor, pues los trazos más finos pueden desaparecer por completo o parcial,
comprometiendo la legibilidad.
La tipografía manuscrita se
subdivide en: Brush, caligráfica, canciller, casual, formal, semi-formal,
gráfico y monolínea, aunque también podría entrarse aquí el grafiti. Entre los
ejemplos encontramos: Aelfa, Belphebe, Brush, Edwardian Script, English,
Killigraphy, Medieval Victoriana y Vivaldi.

Ornamentales o
Decorativas
Estas fuentes no fueron
concebidas como tipos de texto, sino para un uso esporádico y aislado.
Existen numerosas variaciones,
pero podemos distinguir dos grupos principales:
Fantasía: similares en cierto modo a las letras capitulares
iluminadas medievales, resultan por lo general poco legibles, por lo que no se
adecuan en la composición de texto y su utilización se circunscribe a titulares
cortos. Ejemplos de este tipo son las fuentes Bombere, Block-Up, Buster,
Croissant, Neon y Shatter.
Época: pretenden sugerir una época, una moda o una cultura,
procediendo de movimientos como la Bauhaus o el Art Decó. Anteponen la función
a lo formal, con trazos sencillos y equilibrados, casi siempre uniformes. Muy
utilizados en la realización de rótulos de señalización de edificios y anuncios
exteriores de tiendas. Ejemplos de este grupo son Futura, Kabel, Caslon
Antique, Broadway, Peignot, Cabarga Cursiva, Data 70, LCD, Gallia.




No hay comentarios:
Publicar un comentario