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La tipografía es el oficio que trata el tema de las letras, números y símbolos de un texto impreso (ya sea sobre un medio físico o electromagnético), tales como su diseño, su forma, su tamaño y las relaciones visuales que se establecen entre ellos.

domingo, 31 de marzo de 2013

Variables Tipográficas

Variables Tipográficas
 
Las va­ria­bles ti­po­grá­fi­cas son opciones que nos ofrece una misma familia para responder a las di­fe­ren­tes ne­ce­si­da­des de la co­mu­ni­ca­ción vi­sual. Las utilizamos, entre otras cosas, para es­ta­ble­cer dis­tin­tos ni­ve­les de jerarquización den­tro de un tex­to, para al­te­rar el co­lor, para cambiar el rit­mo, etc.

Las va­ria­bles ti­po­grá­fi­cas son ele­men­tos que, al per­te­ne­cer a un sis­te­ma, de­ben man­te­ner pa­ren­tes­co for­mal con la fa­mi­lia de la que son par­te. En ge­ne­ral, ac­túan so­bre la in­cli­na­ción, el pe­so y el an­cho de la le­tra.

In­cli­na­ción


Si las va­ria­bles de eje mo­difi­can la in­cli­na­ción de la le­tra, se cam­bia la es­truc­tu­ra y sur­ge una al­te­ra­ción en el rit­mo. Al­gu­nas ve­ces tam­bién pue­de afec­tar el co­lor.

En al­gu­nos pro­gra­mas exis­te la fun­ción «itá­li­ca», que in­cli­na to­dos los sig­nos en un án­gu­lo de­ter­mi­na­do, pe­ro las itá­li­cas no son solo eso y, ade­más, no to­das las le­tras de­ben te­ner la mis­ma in­cli­na­ción: en la ver­sión itá­li­ca de una fuen­te, el di­se­ño de los sig­nos se ajus­ta pa­ra lo­grar otro co­lor; normalmente, ocu­pa me­nos es­pa­cio que la ver­sión nor­mal y en cier­tos ca­sos (por ejem­plo en las ti­po­gra­fías ro­ma­nas y en al­gu­nas de pa­lo se­co) el di­se­ño de los sig­nos adop­ta ca­rac­te­rís­ti­cas de cur­si­va. Pa­ra co­rro­bo­rar­lo, vea­mos en el si­guien­te ejem­plo có­mo va­ría el di­se­ño de los sig­nos.


Pe­so


Las va­ria­bles de pe­so afec­tan al tra­zo de los sig­nos, lo cual pue­de dar lu­gar a pe­que­ñas mo­dificaciones es­truc­tu­ra­les. Lo que se al­te­ra prin­ci­pal­men­te es el co­lor ti­po­gráfico, ya que cambia la relación entre el ancho del trazo y las contraformas de cada signo tipográfico.

Pa­ra usar una ti­po­gra­fía ne­gri­ta o bold, hay que te­ner la va­ria­ble co­rres­pon­dien­te; no es con­ve­nien­te con­ver­tir una fuen­te nor­mal en ne­gri­ta por me­dios elec­tró­ni­cos. La va­ria­ble ne­gri­ta es­tá específica­mente di­se­ña­da pa­ra fun­cio­nar co­mo tal, en cam­bio a la variable construida digitalmente se le suma un contorno al­re­de­dor de ca­da sig­no, modifican­do las contraformas, los ajus­tes y —en el ca­so de las ti­po­gra­fías ro­ma­nas— el con­tras­te en­tre finos y grue­sos de los trazos graduales.

An­cho


En las va­ria­bles de an­cho, se pro­du­ce un cam­bio en la es­truc­tu­ra de la le­tra tal que so­la­men­te se mo­difican las pro­por­cio­nes, aun­que el tra­zo no va­ría. Se al­te­ra el ren­di­mien­to (en pri­mer lu­gar) y tam­bién el co­lor del tex­to.

Las fuen­tes con­den­sa­das y ex­pan­di­das tam­bién es­tán di­se­ña­das es­pe­cial­men­te, por eso tam­po­co de­be­mos mo­di­ficar el an­cho por me­dios elec­tró­ni­cos, ya que se de­for­man los sig­nos.

Es­to es más no­to­rio en ti­po­gra­fías de tra­zo uni­for­me: al con­den­sar­las o ex­pan­dir­las elec­tró­ni­ca­men­te, per­de­mos la uni­for­mi­dad del tra­zo.

Cursiva


La cursiva es la letra cuyos terminales adoptan a menudo una forma curva, como si quisieran unirse a la letra siguiente o anterior al estilo de la escritura caligráfica. En la figura siguiente se pueden ver remates de letras redondas (línea superior) y cursivas (línea inferior) tanto derechas (izquierda) como inclinadas (derecha). Lo que caracteriza la cursiva no es, como se piensa normalmente, la inclinación, sino la forma de los terminales y el diseño general. Compárese el trazo recto que cruza las astas en el extremo inferior de las letras redondas y los ángulos, con el trazo curvo y continuo de las letras cursivas.

Negrita


La letra negrita tiene los trazos más gruesos que la redonda y su aparición es relativamente reciente, de finales del siglo XIX. Ha habido cierta tendencia evitarla porque destruye la uniformidad del gris tipográfico y llama demasiado la atención. Por ello, se uso se ha restringido a títulos, epígrafes, voces en diccionarios y similares. Sin embargo, si lo que se pretende es que el lector encuentre fácilmente un punto del texto o justamente llamar mucho la atención, la negrita puede ser adecuada. En Internet, como énfasis tiene la ventaja sobre la cursiva de que es más legible en una pantalla.

Negrita Cursiva


La negrita cursiva debe utilizarse con mucha prudencia y tal vez no deba ir más allá de servir para los títulos de alguna subdivisión del texto.

Ver­sa­li­tas


Por úl­ti­mo, den­tro de es­ta des­crip­ción de va­ria­bles, po­de­mos men­cio­nar tam­bién a las ver­sa­li­tas. Las ver­sa­li­tas son al­fa­be­tos con es­truc­tu­ras de ma­yús­cu­las, pe­ro que man­tie­nen la al­tu­ra de los sig­nos de ca­ja ba­ja. Nos ser­vi­mos de es­ta op­ción, por ejem­plo, si ne­ce­si­ta­mos uti­li­zar ma­yús­cu­las y no que­re­mos ge­ne­rar irre­gu­la­ri­da­des en el co­lor del tex­to.

En el grá­fico, de arri­ba ha­cia aba­jo: la pa­la­bra com­pues­ta en mi­nús­cu­las, lue­go en ver­sa­li­tas y, final­men­te, las ver­sa­li­tas «de má­qui­na», que son una re­duc­ción de los sig­nos al 75% de su ta­ma­ño. En­tre los co­nflic­tos que es­to pre­sen­ta se puede mencionar: en pri­mer lu­gar, las ver­sa­li­tas ar­ti­ficiales no tie­nen la al­tu­ra de las mi­nús­cu­las y, en se­gun­do lu­gar, tam­po­co con­ser­van el co­lor de las mis­mas.

Los cri­te­rios men­cio­na­dos en es­te apun­te no son los úni­cos que se pue­den to­mar pa­ra de­ci­dir la crea­ción de va­ria­bles ti­po­gráficas, pe­ro sí son los más uti­li­za­dos.

 
Versalitas se refiere a una variación de cualquier tipo de letra, específicamente a una tipografía de letras mayúsculas cuyo tamaño, sin embargo, es similar al de las minúsculas, con proporciones ligeramente distintas.

El nombre es el diminutivo de la palabra versal, en referencia a las letras mayúsculas, porque con caracteres de estas dimensiones y formas inician los versos.

Típicamente la elevación de una versalita es la de una altura x igual a la usada en la mayoría de las letras minúsculas. Una versalita debe poseer el mismo grosor de trazo que el de una mayúscula.

En muchos procesadores de texto existe la opción de usar versalitas (conocidas en inglés como «small caps»), que modifica el texto, deja las letras mayúsculas como tales y cambia a versalitas las minúsculas.

La versalita tiene la forma de las versales (la palabra versal es sinónima de mayúscula) pero de un tamaño cercano a las minúsculas (generalmente algo mayor). Pocas familias incluyen versalitas, por lo que algunos programas simplemente toman la mayúscula y la reducen de tamaño. En la figura que sigue se muestra por qué nunca deben usarse versalitas falsas o seudoversalitas (derecha): están menos espaciadas, son más estrechas y su trazo es mucho más fino y con mayor contraste que el correcto (izquierda), lo que degrada la uniformidad visual del texto.




 

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